¿Por qué rentar una minibodega?

Almacenes personales o minialmacenes

Las minibodegas, también conocidas como almacenes personales, se crearon para satisfacer las necesidades logísticas de personas físicas y jurídicas. Son pequeños espacios que van desde 1 m3 hasta 80 o 120 m3 que se alquilan a corto plazo, lo que permite optimizar los costes y el espacio.

Es una alternativa muy interesante porque el cliente puede resolver sus necesidades de almacenaje en un espacio no tradicional, gracias a las múltiples opciones de tamaño, así como a la modulación de los mismos, por ejemplo se pueden ajustar a espacios más grandes o más pequeños, además de contar con todos los servicios de agua, electricidad, ascensor, seguridad y pólizas de seguro. Todo ello por un precio de alquiler mensual.

Por lo general, este servicio se ofrece en zonas cercanas a la vida cotidiana del cliente, lo que permite una eficiencia en las dificultades de transporte, que es un reto hoy en día debido a la congestión de las grandes ciudades y al crecimiento de las ciudades de tamaño medio sin una planificación clara.

Entre los clientes que utilizan los minibodegas se encuentran los que compran una vivienda y no se la entregan a tiempo, los que se trasladan, los que remodelan y los que necesitan guardar artículos para los que no tienen espacio en su casa, como adornos alternativos y navideños, equipos deportivos, ropa de invierno para viajes, herencias, etc.

Los clientes corporativos utilizan este servicio para guardar mercancías en tránsito, muebles que están listos para ser destruidos y asuntos de archivo muerto cuando se reorganizan y reconstruyen sus oficinas.

Las empresas más modernas prestan servicios complementarios, como el transporte, el embalaje y otros, para satisfacer las demandas esenciales de los consumidores.

Sin duda, la mejor respuesta para situaciones urgentes en las que el cliente necesita reducir los gastos de espacio.